Castillo y cuevas de Troya románica

Vista del frente meridional de las Cuevas de Troya-Románica.

  • Acceso: Se accede por un camino que parte del km. 601,6 de la carretera, N-420, a mano derecha (dirección Alcañiz). Hay que tomar un desvío a la izquierda que cruza el río por un puente, para luego desviarse nuevamente a la izquierda por un camino que nos lleva hasta al pie de las cuevas.
  • Visita: libre, 0-24 horas, lunes a domingo.

El Castillo de Troya-Románica se localiza en la parte meridional del término municipal de Alfambra, en su límite con Peralejos, en la margen derecha del barranco de la Pólvora y cerca de su confluencia con el río Alfambra. El enclave posee un importante control visual del territorio circundante, lo que hace de él un enclave geoestratégico de primer nivel.

La fortificación se localiza en un espolón que sobresale de la amplia muela homónima, aislado de ella por un potente foso tallado en la roca y con sus paredes ligeramente ataluzadas. También presenta un murallón excavado en la cantera y con un pequeño vano abiertoen su parte central con forma de arco.

Al amparo del Castillo de Troya-Románica se localiza uno de los conjuntos de cuevas andalusíes más interesantes del Valle del Alfambra. Las cuevas se localizan en la cornisa rocosa.

El acceso a alguna de las cuevas se realiza a través de pequeñas cornisas o salientes que se sitúan en la parte baja y media de la ladera. En otros casos las entradas se efectúan mediante pasillos oblicuos respecto a la cornisa. Esta entrada suele dar paso, tras atravesar un pequeño pasillo, hasta una primera “sala”. Desde ella se accede, a través de escaleras excavadas en la roca, a otras localizadas en un nivel superior. En estos pisos superiores las estancias suelen presentar pequeñas ventanas.

En el interior de las estancias hay pequeños pozos o excavaciones, quizás usados como hogar. Las paredes de las cuevas presentan en algunos sectores una densa capa de hollín. En algunas paredes hay pequeñas alacenas excavadas en la roca destinadas a poder colocar diferentes objetos en ellas, siendo todavía posible ver la huella de los picos con los que se excavaron.

Detalle de varias cuevas.

Foso del Castillo de Troya-Románica.