El Alto del Capón (Alfambra)

Fotografía aérea de la zona excavada en el Alto del Capón: A.- Trinchera auxiliar; B.- Trinchera perimetral; C.- Conducto de evacuación de humos de un refugio; D y E.- Refugios abiertos en la roca.

  • Acceso: Se accede por una pista que parte de la carretera de Alfambra a Santa Eulalia (TE-V-1018), a la altura del kilómetro 18,5, a unos 4,5 km. del casco urbano de Alfambra. Cuenta con zona acondicionada para aparcamiento. El recorrido se encuentra convenientemente señalizado.
  • Visita: libre, 0-24 horas, lunes a domingo.
  • Web: https://turismocomarcateruel.com/atrincherate/trincheras-alfambra/

En febrero de 1938 tuvo lugar la conocida como Batalla del Alfambra, en la zona del Altiplano y el valle del Alfambra. Este territorio, que había sido relativamente tranquilo durante la mayor parte de la Guerra Civil, ganó importancia estratégica debido a la Batalla de Teruel y a una incursión republicana previa sobre Singra. En la Batalla del Alfambra, el ejército sublevado lanzó una ofensiva para superar la primera línea defensiva republicana, instalada en Sierra Palomera, y avanzar hacia el valle del Alfambra. La 1ª División de Caballería, al mando del General Monasterio, avanzó hacia las localidades de Lidón, Visiedo, Argente y Camañas. Su rápida progresión aisló y tomo por sorpresa a las fuerzas republicanas en Sierra Palomera, resultado de lo cual se capturaron miles de prisioneros y un gran número de armas y municiones. Esta ofensiva concluyó el 7 de febrero, con las fuerzas franquistas ganando un territorio que incluía 14 localidades previamente leales a la República.

El Alto del Capón, situado en la divisoria de los barrancos del Tolmo, las Santanillas y la Covacha, es una loma estratégica en las cercanías de Alfambra, controlando el valle del río homónimo. En este punto, el ejército republicano estableció una línea defensiva de más de 1 km de longitud, conectando con otras posiciones como Cerralba.

Recientemente, se han realizado excavaciones arqueológicas, centradas en una estrecha cresta rodeada por una trinchera perimetral y cruzada por una trinchera transversal que une ambas laderas. Junto a la trinchera principal se descubrieron refugios excavados en la roca, aprovechando la alternancia de niveles de arcillas y calizas. En la entrada de uno de ellos se identificó un tosco sistema de evacuación de humos, que permitiría encender una pequeña hoguera para aliviar las difíciles condiciones en las que los soldados republicanos estacionados en esta posición debieron soportar el duro invierno de 1937-38.

Las estructuras se extienden más allá del espolón, al otro lado de una pista, con múltiples líneas de trincheras y cuevas auxiliares excavadas en la roca. También se detectan estructuras cuadrangulares que podrían haber servido como espacios de vida o refugio.

Durante la ofensiva franquista, la posición estaba defendida por la 39ª División del Ejército Republicano, que no pudo evitar su conquista, en el contexto de un colapso generalizado de esta parte del frente.

Vista aérea del flanco occidental.

Entrada a uno de los refugios.