Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción

Vista general del templo.

Este templo, que sustituye a la anterior parroquial (situada en un pequeño saliente del cerro sobre el que se asienta el Castillo) tiene una sola nave con cuatro tramos y cuenta con coro. La nave se cubre con bóveda de medio cañón con lunetos y casetones serlianos, mientras que las capillas situadas entre los contrafuertes lo hacen con bóvedas de medio punto. Únicamente la capilla de Santa Beatriz tiene una cubierta diferente, al presentar una cúpula elíptica sobre pechinas. La capilla mayor adopta la forma poligonal.

La torre se sitúa a los pies en el lado de la Epístola. Cuenta con cuatro cuerpos de piedra, todos ellos de sección cuadrada. El superior, de campanas, se abre al exterior con arcos de medio punto en todas sus caras.

La portada se sitúa a las pies en el lado de la Epístola y es doble. En su parte exterior, es de estilo neoclásico con hornacinas y pilastras en sus lados, a lo que se le suma un óculo. La interior, vinculada con los carmelitas de Teruel, es barroca y queda enmarcada por columnas corintias. En un parte superior hay un entablamento con sirenas de piedra, además de una hornacina estriada y un escudo. Toda la fachada de la iglesia está recorrida por una cornisa de ladrillo.

En cuanto a su dotación, destaca una reliquia atribuida a Santa Beatriz y que, según la tradición popular, la trajo a la localidad en 1349 Juan Fernández de Heredia, gran maestre de la Orden del Hospital.

Portada de la iglesia.

Cuerpo superior de campanas.