LOMA DE CASARES (CELADAS)

Fotografía aérea de la zona excavada en Loma de Casares: A.- Trinchera auxiliar; B.- Espacios de vida; C.- Trinchera principal; D.- Pozo de tirador.

  • Acceso: Se accede por una pista que parte de la carretera que comunica Teruel con Celadas (TE-V-1001), poco antes del kilómetro 14, a unos 400 m. del casco urbano. Dicha pista se encuentra convenientemente señalizada, al igual que el recorrido. El enclave cuenta con una zona acondicionada para aparcamiento.
  • Visita: libre, 0-24 horas, lunes a domingo.
  • Web: http://batallate.es/project/cel-12-2-posicion-loma-de-casares-celadas/

La Loma de Casares de Celadas, situada cerca de la Ermita de San Cristóbal, abarcaba una serie de elevaciones que se extendían hasta las cercanías del pueblo de Celadas. Durante la Guerra Civil, esta posición fue el último reducto republicano en caer del frente de Celadas, durante los primeros días de la Batalla del Alfambra.

Las excavaciones arqueológicas realizadas detectaron diversas estructuras de refugio y vida, que permiten comprender las difíciles condiciones de vida de los soldados republicanos que defendían la posición. Se intervino en cuatro de ellas, dos subterráneas y las otras dos estaban cubiertas por planchas de fibrocemento. Estos refugios estaban conectados a la línea de trincheras avanzada a través de una trinchera auxiliar.

Dentro de estos refugios, los arqueólogos encontraron alacenas talladas en la roca, donde se hallaron objetos personales como cepillos de dientes, cuchillas de afeitar, fragmentos de peines y otros utensilios cotidianos. Algunos de estos refugios contaban con pequeñas chimeneas excavadas en la roca para permitir la salida del humo, con las que trataron de paliar las extremas condiciones climáticas que enfrentaron, con temperaturas ligeramente inferiores a -20°C durante el invierno de 1937-38 en la zona de Teruel.

Los hogares de los refugios contenían restos de cenizas y pequeños clavos, que indican que los soldados quemaron incluso las cajas de madera para mantenerse calientes. Los objetos personales y otros restos encontrados en el lugar quedaron como testimonios mudos de la precipitada retirada de las tropas republicanas.

Además de las evidencias de la vida cotidiana, se detectó que los intensos bombardeos colapsaron una de las estructuras y se hallaron numerosos fragmentos de metralla a lo largo de la posición, así como roturas en la trinchera auxiliar causadas por los impactos de artillería.

La trinchera principal tenía un trazado en zig-zag cerca de las posiciones de primera línea, con un puesto de tirador en la zona de giro. Una pronunciada pendiente descendía hacia estas posiciones. Además de los cuatro refugios, se encontraron muchas otras estructuras, en su mayoría en la ladera opuesta. La red de trincheras era extensa y se extendía por varios kilómetros.

Entrada de un refugio a modo de covacha, excavado en el terreno natural.

Trinchera principal.