EL PORTACHUELO (ESCORIHUELA)

Fotografía aérea de la zona excavada en El Portachuelo: A.- Trinchera inferior; B.- Nido de ametralladora; C.- Espacios de vida; D.- Puestos para tirador; E.- Tramo con banco corrido para tiradores; F.- Estructura turriforme medieval; G.- Trinchera superior; H.- Nido de ametralladora.

  • Acceso: Se accede por una pista que parte de la carretera de Escorihuela a Cedrillas y El Pobo (TE-V-8002), a la altura del kilómetro 11. Dicha pista pasa junto al merendero de La Torrecilla y continúa hasta una zona acondicionada para aparcamiento. El recorrido se encuentra convenientemente señalizado.
  • Visita: libre, 0-24 horas, lunes a domingo.
  • Web: https://turismocomarcateruel.com/atrincherate/trincheras-portachuelo-escorihuela/

Tras la Batalla de Teruel, la 28ª División republicana estableció una nueva primera línea defensiva que se extendía desde Corbalán hasta la ermita de Santa Bárbara, pasando por alturas como Lepos, Cabigordo, Castelfrío y la Sierra de El Pobo.

Dentro de esta línea defensiva, la posición de El Portachuelo tenía un papel estratégico, por su situación en un cerro entre el valle del Alfambra y la Sierra del Pobo y Castelfrío. Su ubicación permitía un buen control visual del valle, especialmente de los caminos que conectaban el Alfambra con los llanos de El Pobo. Hasta el 11 de mayo de 1938, El Portachuelo desempeñó un papel crucial en la estabilización del frente.

Sus fortificaciones eran complejas, constando de dos líneas defensivas. La línea superior se encontraba en la cima del cerro y presentaba una trinchera principal con un banco para tiradores y una posición para ametralladoras. La línea inferior, ubicada a media ladera, también incluía una trinchera principal con puestos de tiradores y una posición para ametralladora, pero con un diseño ligeramente diferente.

Además, en las intervenciones arqueológicas se detectó una estructura turriforme de época medieval, que da testimonio de la importancia estratégica secular de este lugar.

A unos 400 metros en un monte adyacente, se halla otra posición republicana con un diseño defensivo similar, incluyendo trincheras, pozos de tirador, posiciones para ametralladoras y espacios de vida. Ambas posiciones se apoyaban mutuamente y tenían la capacidad de disparar contra cualquier atacante que se aventurara desde el valle.

Durante algunas semanas, la zona experimentó una relativa calma, mientras que al Norte se libraba la intensa «Ofensiva de Aragón» que aisló a Cataluña. Sin embargo, el 23 de abril, el ejército sublevado inició una ofensiva hacia el Levante, avanzando en dirección a Aliaga-Jorcas. Los combates se llevaron a cabo bajo condiciones climáticas adversas. La 5ª División avanzó hacia la Muela de Camarillas, Aguilar del Alfambra y Ababuj, y la 85ª División ocupó Escorihuela y el vértice Batiosa. La defensa republicana se centró en el sector de Castelfrío. El 11 de mayo, tras nueve días de bombardeos continuados, las fortificaciones de Castelfrío fueron conquistadas. El Gobierno de la República otorgó la Medalla al Valor a la diezmada 28ª División, por la tenaz defensa de estas posiciones.

Vista aérea de la línea superior de trincheras, en la que se aprecia: el nido de ametralladora, el tramo de trinchera con banco corrido para tiradores y la estructura turriforme medieval.

Vista aérea del nido de ametralladora de la línea superior de trincheras.