Molino de Escorihuela

Se localiza en el barranco de San Miguel, tributario de la orilla izquierda del río Alfambra. Se trata de un edificio de planta rectangular construido con mampostería. Contaba con dos pisos de altura, a los que habría que sumar los cárcavos, hoy en día colmatados por la acumulación de tierra. Todos los elementos arquitectónicos presentaban una enorme sencillez, caso de las ventanas adinteladas con vigas de madera. El molino fue construido en un talud, lo que permitía que, gracias a la pendiente, se pudiera ver incrementada la presión del agua que penetraba a través de los cárcavos.

La primera de las plantas era la destinada a llevar a cabo el proceso de la molienda, mientras que la segunda, seguramente, se destinaría a vivienda del molinero. En la parte trasera del edificio, a un nivel más alto, se encontraba la balsa de abastecimiento, donde almacenar el agua. Desde esa balsa, el agua pasaba a los dos cárcavos, donde se encontraban los rodetes que ponían en marcha los dos pares de muelas del piso superior.

Actualmente, el edificio se encuentra en avanzado estado de ruina. Las galerías de los cárcavos, que en origen debieron contar con bóveda de medio cañón, actualmente se encuentran hundidas y casi colmatadas. Tan sólo es posible ver sus embocaduras hacia el exterior, con arco de medio punto. En torno al molino se conservan algunas muelas, aunque el resto de los elementos destinados al proceso de la molienda ya han desaparecido.