CUEVAS ANDALUSÍES Y TORRE DE SAN MIGUEL

Pequeño espolón, con las ruinas de la Torre de San Miguel.

  • Acceso: Se localizan sobre el cerro que domina la Ermita de San Mituel, que se sitúa junto a la pista asfaltada que va de Orrios a Escorihuela, a poco más de 1 km. del casco urbano de Orrios.
  • Visita: libre, 0-24 horas, lunes a domingo.
    Atención: riesgo de caídas en el interior de las cuevas andalusíes.

La Torre de San Miguel-La Roma se localiza en el antiguo camino de Orrios, que discurre por la margen derecha del río Alfambra, justo en el punto en el que se produce el cruce de este cauce fluvial. Frente a este vado se localiza el asentamiento andalusí de Roma, a una hora más o menos andando desde Alfambra. En la parte más alta del cerro se encuentran los restos de un torreón andalusí de la planta cuadrada, cuyos muros conservan un alzado por encima del metro y medio de altura. A los pies de esta fortificación, y aprovechando la protección que podía otorgar, se localizaba una alquería. 

En el cortado rocoso del cerro contiguo hay varias cuevas artificiales de época islámica, a juzgar por los materiales detectados en la ladera. Las cuevas artificiales constituían el lugar de habitación más característico de las comunidades campesinas hispanomusulmanas asentadas en el curso inferior del río Alfambra. Decenas de estas cavidades, formando pequeñas agrupaciones, jalonan ambas orillas del río Rojo (wadi al-Hamra), siendo más abundantes en la margen izquierda que en la derecha. Con frecuencia, y como es el caso de Roma, estos asentamientos troglodíticos se encontraban al pie de las posiciones fortificadas que defendían este territorio y el importante camino que lo surcaba.

Para que este peculiar sistema de poblamiento fuera posible, se necesitaba la existencia de escarpes próximos a la vega, formados por rocas cuya dureza fuera lo suficientemente baja como para poder excavar galerías y salas con un pico de hierro; pero cuyo nivel de techo fuera coherente y poco fracturado. Las cuevas de la Roma presentan cierta complejidad, al contar con varias alturas, y presentar escaleras para descender hasta sus niveles inferiores.

Vista desde el interior de una de las cuevas.

Galerías y pozo de una de las cuevas.